En los alrededores del territorio indígena Xipaya, en la Amazonía brasileña, las actividades de explotación avanzan cada vez más con dragas instaladas en los ríos y la tala de árboles en la selva. “Dentro de nuestro territorio no hay minería como tal en este momento, pero alrededor sí, con certeza, y eso al final nos afecta”, dice Joielan Xipaia, ingeniera forestal, Mujer Indígena y coordinadora de proyectos en la Asociación Indígena Pyjahyry (AIPHX).
Ubicado en el estado de Pará, Brasil, el territorio Xipaya abarca cerca de 179 mil hectáreas de selva en las cuencas de los ríos Iriri y Curuá, afluentes del río Xingú. Es un territorio extenso en superficie pero con una población reducida y dispersa en seis aldeas, lo que vuelve compleja su organización interna y su vigilancia. Marcada por la expansión de proyectos de infraestructura, la minería de oro y la presión sobre los recursos naturales, la gestión territorial de esta región se ha convertido en una práctica diaria que articula la protección del territorio con la vida de sus habitantes.


