6º Ciclo IPAF–FIDA (2022–2026)
ORGANIZACIÓN
Associação Indigena Pyjahyry Xipaia (AIPHX)
BENEFICIARIOS DIRECTOS
200
BENEFICIARIOS inDIRECTOS
2000

El proyecto busca fortalecer la gestión territorial y ambiental de la Tierra Indígena Xipaya mediante la capacitación de jóvenes y técnicos indígenas en monitoreo territorial, expediciones de vigilancia y manejo de igarapés, etnomapeo de áreas de productos forestales no maderables y fortalecimiento de guardianes de la selva con tecnologías para prevenir la explotación ilegal de recursos. Con estas acciones, se protege la biodiversidad, se revitalizan saberes tradicionales y se refuerza la organización comunitaria para garantizar la seguridad cultural, ambiental y alimentaria de la comunidad.

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Guardabosques
FotografíasYãkyrixi Xipai
TEXTOAndrea Fajardo
Cuenca de los ríos Iriri y Curuá / Pará / Brasil

En los alrededores del territorio indígena Xipaya, en la Amazonía brasileña, las actividades de explotación avanzan cada vez más con dragas instaladas en los ríos y la tala de árboles en la selva. “Dentro de nuestro territorio no hay minería como tal en este momento, pero alrededor sí, con certeza, y eso al final nos afecta”, dice Joielan Xipaia, ingeniera forestal, Mujer Indígena y coordinadora de proyectos en la Asociación Indígena Pyjahyry (AIPHX). 

Ubicado en el estado de Pará, Brasil, el territorio Xipaya abarca cerca de 179 mil hectáreas de selva en las cuencas de los ríos Iriri y Curuá, afluentes del río Xingú. Es un territorio extenso en superficie pero con una población reducida y dispersa en seis aldeas, lo que vuelve compleja su organización interna y su vigilancia. Marcada por la expansión de proyectos de infraestructura, la minería de oro y la presión sobre los recursos naturales, la gestión territorial de esta región se ha convertido en una práctica diaria que articula la protección del territorio con la vida de sus habitantes.

Esta tierra forma parte del mosaico de áreas protegidas conocido como Terra do Meio, en la selva amazónica brasileña. Cuenta con una larga historia de resistencia y, hasta mediados de 2017, estaba formada por dos aldeas, Tukamã y Tukayá, mientras que hoy en día está compuesta por seis aldeas: Tukamã, Tukayá, Yupá, Pitijiptijiá, Kamaratayá y Kaarimã. Este proceso de división territorial está relacionado con los impactos socioambientales derivados de la instalación de grandes proyectos en la región, como la central hidroeléctrica de Belo Monte y la empresa minera Belo Sun.

Lejos de promover el fortalecimiento de la comunidad, las compensaciones económicas vinculadas a estos proyectos contribuyen a tensiones internas y rupturas. A este escenario se suma la presión ejercida por actividades ilegales en territorios vecinos, como la explotación minera y la tala ilegal, que intensifican la vulnerabilidad social y estimulan la evasión de miembros de la comunidad para participar en estas prácticas ilícitas.

Ante esta situación, los procesos internos de organización en el Territorio Indígena Xipaya exigen una gestión territorial cuidadosa, ya que garantizar los derechos sobre el territorio implica una coordinación entre los líderes de cada comunidad. En este contexto de urgencia por establecer mecanismos internos de gobernanza que fortalezcan la gestión territorial de la TI Xipaya, el pueblo Xipái está construyendo y organizando los procesos para actualizar documentos internos del territorio, como el Protocolo de Consulta y el Reglamento Interno, que ya existían pero requieren modificaciones que reflejen las necesidades actuales.

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(2) Las fiestas tradicionales organizan la memoria colectiva y vinculan a las aldeas en la toma de decisiones territoriales. (3) El manejo de la fauna silvestre y el conocimiento de las especies indicadoras de la salud del bosque son parte de la formación de la nueva generación de guardianes.

Este ejercicio les ha permitido confirmar que, aunque el interior del territorio se mantiene protegido, la presión alrededor es constante y tiene efectos sobre el Pueblo Indígena Xipái. Uno de los más importantes es la circulación de personas entre el territorio y las zonas mineras que están cerca, como el territorio indígena Kuruaya o el área de Ríozinho do Anfrísio. Lugares donde estas actividades llevan años operando.

Esta cercanía facilita que habitantes del territorio Xipaya se integren temporalmente a esas economías por la posibilidad de obtener ingresos más rápido. Pero también ha introducido dinámicas sociales que alteran la vida comunitaria. “Las personas van a trabajar allá y traen alcohol, drogas; a veces consumen eso dentro del territorio. Ya ha habido casos de violencia y peleas”, cuenta Joielan Xipaia.

El Territorio Indígena Xipaya forma parte de Terra do Meio, un corredor fundamental para la conservación de la biodiversidad amazónica.

La demanda generada por las zonas mineras también ha incentivado la extracción de peces y animales silvestres para su venta. Joielan señala que algunas personas llegan y “cazan y pescan en grandes cantidades, y luego comercializan los productos en la mina”. Este cambio en el uso de los recursos ha afectado al equilibrio medioambiental y ha alterado la relación tradicional con el medio ambiente.

La respuesta del territorio Xipaya es fortalecer su organización interna. Desde 2012, cuenta con un reglamento sobre el uso de los recursos y la convivencia en el territorio. A esto se suma un consejo de gestión territorial integrado por líderes de las seis aldeas, representantes de asociaciones, agentes territoriales y adultos mayores. El proyecto de la Asociación Pyjahyry para la gestión ambiental, acompañado por el Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI) y el financiamiento del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), a través de su Fondo de Apoyo a los Pueblos Indígenas (IPAF), ha reforzado estos mecanismos con una planificación estratégica, la actualización de instrumentos de gobernanza y la capacitación de actores locales como guardianes del bosque.

(4) Equipos de vigilancia comunitaria patrullan el río Iriri para detectar sedimentación y contaminación por mercurio, señales críticas del avance de la minería ilegal en la cuenca alta. (5 a-b) La gestión ambiental del territorio comienza con una crianza conectada al río y al bosque. (6) La aldea Tukamã es hoy el núcleo de gobernanza y formación de guardianes de la Tierra Indígena Xipaya. (7 a-b) A través de la formación técnica y la impartición de talleres sobre protocolos de consulta y etnomapeo, se unifican criterios para la defensa colectiva de 179 mil hectáreas de selva. (8) Las nuevas generaciones de mujeres Xipaya asumen un rol activo en la gobernanza del territorio. (9) La agrobiodiversidad es la base de la soberanía alimentaria y representa una alternativa económica frente a los alimentos procesados provenientes de los centros urbanos.

“Buscamos formar a los agentes y promover intercambios con otras comunidades, porque así es como aprendemos y fortalecemos a nuestro pueblo, para que pueda cuidar mejor del territorio”, explica Yãkyrixi Xipaia Paz, presidenta de la Asociación Indígena Pyjahyry Xipaia (AIPHX) y comunicadora indígena. Entre 2024 y 2025, la asociación llevó a cabo talleres de capacitación para jóvenes y técnicos indígenas de campo (conocimiento del territorio, uso del GPS y teledetección). También llevaron a cabo expediciones para la gestión de los igarapés (pequeños ríos amazónicos) y el etnomapeo de áreas donde se gestionan productos forestales no madereros. Esto incluye el árbol de copaíba, la planta de andiroba y el fruto de açaí, utilizados por las mujeres en actividades artesanales.

Los guardabosques indígenas articulan saberes tradicionales y tecnologías de monitoreo para proteger ríos, selvas y áreas de uso comunitario.

Estos espacios de formación han contribuido a la transmisión de conocimientos técnicos y ancestrales, pero también se han enfrentado a retos en lo que respecta a la cohesión comunitaria. Una de las tensiones más visibles es el mestizaje con la población no indígena y la incorporación de nuevas costumbres. Según Yãkyrixi y Joielan, esto ha alterado prácticas tradicionales como la pesca en el río, la construcción de canoas o el cultivo de plantas medicinales. Al mismo tiempo, se han enfrentado a un reto cultural que trasciende generaciones: la pérdida de la lengua materna. “La lengua es lo más importante aquí. Si la pierdes, pierdes tu vínculo con el territorio”, explica Yãkyrixi. Su recuperación no ha sido fácil, ya que no todos los miembros de la comunidad están dispuestos a retomar estas tradiciones.

La transformación de los hábitos alimentarios es otro indicador de cambios. La sustitución de productos tradicionales por alimentos provenientes de la ciudad ha modificado la dieta y la relación con la tierra. “Muchos dejaron de plantar para comer comida procesada de la ciudad”, dice Joilane. Este cambio afecta tanto la soberanía alimentaria como la salud y el conocimiento asociado a la producción local.

En este contexto, fomentar la participación de los jóvenes es fundamental para la Asociación Indígena Pyjahyry Xipaia (AIPHX). Aunque algunos se integran en procesos de formación y comunicación, otros muestran desinterés o no consideran relevante implicarse en la gestión del territorio. La llegada de Internet ha cambiado las formas de interactuar y comunicarse. Joielan insiste en la necesidad de trabajar con los niños para reforzar, desde una edad temprana, el vínculo con el territorio.

“La lengua es lo más importante aquí. Si la pierdes, pierdes tu vínculo con el territorio.”

En la práctica, el proyecto de la asociación se centra en el trabajo de los guardabosques que combinan sus actividades cotidianas con tareas de patrulla, monitoreo y vigilancia. La mayoría de estos agentes no reciben remuneración, pero recorren el territorio en fechas programadas para verificar posibles amenazas en los ríos y zonas limítrofes. A su vez, sostienen su vida cotidiana con actividades de pesca, agricultura y el cuidado de la familia. La falta de incentivos económicos ha limitado la participación de algunos, pero también ha demostrado que la protección del territorio es un compromiso comunitario.

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(11 a-b-c) La pesca en los ríos Iriri y Curuá es la base de la dieta y la autonomía Xipaya. La abundancia de especies como el tucunaré garantiza el sustento de las comunidades. (12 a-b) Los excedentes de la pesca y la agricultura se comparten durante los rituales del pueblo. (13) El conocimiento de las fibras naturales es esencial para la manufactura de cestos de carga, herramientas fundamentales para la cosecha y el transporte de productos forestales. (14) Familias Xipaya realizan la recolección estacional de castaña, una actividad que sostiene la economía local y evita la deforestación al requerir de un bosque primario conservado para su producción.

Un instrumento clave ha sido el protocolo de consulta. Este define cómo se toman decisiones dentro del territorio y cómo deben interactuar las empresas o instituciones gubernamentales. “Esta es nuestra constitución, nuestra ley suprema”, afirma Joielan. El documento establece, entre otras cosas, que los cargos de liderazgo solo pueden ser ocupados por personas Xipái o sus descendientes. Su actualización forma parte de una estrategia más amplia que busca fortalecer la autonomía del territorio Xipaya.

Al hablar del futuro, Joielan Xipaia y Yãkyrixi Xipaia Paz describen un escenario concreto: más guardianes capacitados, mayor conciencia sobre la importancia del territorio y una comunidad fuerte que toma decisiones desde su propio conocimiento. “Que todos entendamos que la minería y la extracción de madera no son la mejor alternativa para vivir bien”, añade Yãkyrixi.

Hoy, el territorio Xipaya se conserva con riqueza en fauna y flora. Pero esta condición depende de un equilibrio frágil que se sostiene día a día. La vigilancia de los límites, la organización interna, la transmisión cultural y la participación de nuevas generaciones son parte de un objetivo más amplio: asegurar que la tierra Xipaya siga siendo un lugar habitable a largo plazo.

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(15) El río Iriri regula el clima, la pesca y la fertilidad aluvial de los cultivos. El acceso seguro a sus aguas es vital para la salud de las comunidades Xipaya.