En Surinam existen alrededor de 900 personas Wayana que realizan actividades de caza, pesca, siembra de yuca y otros cultivos en sus tierras. Hablan su propio idioma; tienen sus propias tradiciones orales, prácticas culturales y cosmogonía, a pesar de la creciente aculturación en los últimos años. Como una forma de autodefensa y preservación del conocimiento, en 2018 fundaron su propia organización indígena llamada Mulokot, con un equipo compuesto casi en su totalidad por personas Wayana.
Con el acompañamiento del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI) y el financiamiento del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), a través de su Fondo de Apoyo a los Pueblos Indígenas (IPAF), esta organización ha creado una estrategia que combina herramientas tecnológicas con conocimiento directo del territorio para obtener información y datos que les ayuden a combatir la desinformación sobre el Pueblo Wayana en Surinam. Aylin Díaz, encargada del área financiera en Mulokot, explica que el proyecto incluye desde formularios digitales para registrar nacimientos y muertes hasta cámaras trampa para monitorear la fauna, grabadoras de audio para identificar aves y mapas construidos por las propias comunidades.
Según datos de Navegador Indígena, el Estado surinamés no cuenta con información detallada sobre los pueblos indígenas que habitan el sur del país y tampoco ha reconocido su derecho a la autodeterminación. “Nuestro gobierno ni siquiera tiene los mapas de este territorio. No conocen los diferentes ríos, los diferentes arroyos. Tienen imágenes satelitales, pero eso es todo”, señala André Verhoogt, director general de Mulokot, que además funge como enlace de la organización con agentes externos y donantes.