6º Ciclo IPAF–FIDA (2022–2026)
ORGANIZACIÓN
Comunidad Indígena José Luis Caniulef
BENEFICIARIOS DIRECTOS
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BENEFICIARIOS inDIRECTOS
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El proyecto aborda la regeneración desde el conjunto de conocimientos, prácticas y decisiones humanas que rearticulan el tejido social, cultural y ecológico de un territorio. Su objetivo es promover la regeneración social, cultural y ecológica de la comunidad José Luis Caniulef mediante planificación participativa, talleres, encuentros e intercambios de experiencias con otras comunidades del Wallmapu. Las acciones buscan transformar narrativas para renovar la visión de la cultura mapuche y del Itrofil Mongen, fomentando la participación de mujeres y jóvenes, la economía solidaria y la resiliencia del territorio Colico-Afunalhue. A largo plazo, se pretende posicionar la sede comunitaria como un nodo estratégico frente al cambio climático, promoviendo prácticas e iniciativas de resiliencia comunitaria con pertinencia cultural. El proyecto pone especial énfasis en fortalecer la cultura Mapuche, la participación de mujeres y jóvenes, las redes de economía territorial solidaria y la resiliencia socioecológica del territorio.

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Comunidad y gobernanza
FotografíasCatalina Juger
TEXTOAndrea Fajardo
Afunalhue / Región de La Araucanía / Chile

De los 24 esteros que alguna vez recorrieron el territorio de Afunalhue en Chile, hoy quedan apenas ocho. Este dato es resultado de un monitoreo que la Comunidad Indígena Mapuche José Luis Caniulef llevó a cabo en los últimos años para comprender qué estaba ocurriendo con su territorio y su entorno natural. "Se han perdido 16 esteros; eso es cerca de dos tercios", dice Alexis Catalan Caniulef, líder Mapuche, presidente de la comunidad y director de un proyecto de conservación que hoy intenta revertir esa pérdida. El dato, en su precisión, condensa una transformación más amplia: la degradación de un sistema ecológico y cultural que, por generaciones, ha sostenido la vida en este territorio al sur de Chile. 

La Comunidad José Luis Caniulef se conforma por más de 80 familias Mapuche y se ubica en las cercanías de Villarrica, en la región de La Araucanía, un área de bosque templado andino reconocida por su gran biodiversidad y considerada un punto crítico a nivel global por la cantidad de especies endémicas que alberga. Pero esa riqueza biológica convive con condiciones estructurales complejas. Datos de la Encuesta Casen del Ministerio de Desarrollo Social y Familia de Chile estiman que en 2024 la pobreza por ingresos en la región alcanzó el 28,6%, manteniéndose como la región más empobrecida del país.

El proyecto que impulsa la comunidad, con el acompañamiento del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI) y el financiamiento del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), a través de su Fondo de Apoyo a los Pueblos Indígenas (IPAF), tiene como eje la regeneración del Itrofil Mongen, un concepto de la cosmovisión Mapuche que suele traducirse como biodiversidad, pero que implica algo más amplio: la interdependencia de todos los seres vivos, el territorio y la naturaleza, sin jerarquías entre los humanos y el entorno.

"Itrofil Mongen habla de todas las cosas que están vivas", explica Alexis. "Incluye la montaña, las rocas, cosas que si las vemos desde la ecología se consideran inanimadas". Para el Pueblo Mapuche no se trata solo de especies que deben proteger, sino de relaciones entre el bosque y el agua, las personas y el territorio, las prácticas ancestrales y las ecológicas, que necesitan restablecerse.

Entender cuánto se habían roto esas relaciones fue el primer paso para la comunidad Caniulef. Durante al menos cinco años, trabajaron en un proceso participativo que combinó metodologías científicas y saberes locales: monitoreos de agua basados en indicadores físico-químicos y macroinvertebrados, caracterización de bosques y fototrampeo para identificar fauna. En paralelo, realizaron mapeos colectivos y encuentros tradicionales (llamados Trawün en la lengua Mapudungun) donde se dieron el espacio y el tiempo para reconstruir juntos la historia reciente del territorio: cambios en la propiedad, incendios forestales y casos de contaminación que decantaron en un documental.

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(2) Huerta Ramida, donde se cultiva rúcula, rábano, lechuga, zapallo italiano, tomates cherry, pepinos y otros vegetales orgánicos. (3) Ida Millañanco, tesorera y vicepresidenta de la comunidad. (4) Ramón Rebolledo junto a su cultivo de albahacas. (5) El invernadero escolar es un espacio destinado al cultivo y cuidado de especies nativas. (6) Williams y Domingo, miembros de la comunidad. (7) Para evitar la dependencia de mercados externos, las semillas se seleccionan, se almacenan y se vuelven a sembrar. (8) La educación ambiental involucra a jóvenes en la protección del territorio. (9 a-b) Vegetales orgánicos listos para su venta. (10) Invernadero construido por niños y niñas de la Escuela Virgen de la Candelaria.

Este cruce les permitió identificar patrones concretos. La desaparición de esteros se relaciona con la deforestación: al perder cobertura vegetal, los suelos dejan de retener agua y los cursos hídricos se debilitan o desaparecen. Alexis cuenta que estos cambios no podrían entenderse sin considerar las transformaciones sociales y económicas del territorio.

Villarrica es un destino turístico de alcance internacional, conocido por su volcán (Rukapillán en mapuzungun), sus lagos y su cercanía a parques nacionales de Chile. Esta condición geográfica ha generado una creciente presión inmobiliaria y una reconfiguración del uso del suelo. "Hay mucha gente queriendo venir para acá generando ofertas de compra de tierra", señala. Para las familias Mapuche, esto ha sido un dilema: vender puede ser una salida económica inmediata, pero también implica perder sus vínculos con el territorio.

La Araucanía concentra algunos de los remanentes de bosque templado lluvioso más importantes del planeta, un ecosistema reconocido por su alto nivel de especies endémicas.

El turismo, además, introduce otras tensiones. Aunque aquí no actúa como una industria extractiva en el sentido clásico, sus efectos son profundos. La identidad Mapuche ha sido frecuentemente comercializada por actores externos, al punto de desplazar a quienes la viven en su cotidianidad. "Se vende una imagen pero no necesariamente por personas del territorio, y eso afecta directamente nuestros ingresos", apunta Alexis. El turismo masivo impacta localmente e incide en acelerar los daños del cambio climático.

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(11) Retrato de una ruka, vivienda tradicional Mapuche que representa el núcleo familiar y comunitario. (12) Ariel Caniulef, 22 años, estudiante de Pedagogía en Inglés, viste un makuñ hecho a medida. (13) Trapelacucha, pieza tradicional de platería. (14) Wüñelfe, símbolo Mapuche representado como una estrella de ocho puntas asociada al planeta Venus. (15) Carlos Caniulef, apicultor. (16) Erminda Valencia, tejedora. (17) Wenufoye, bandera del pueblo Mapuche. (18) Retrato de un kultrun, instrumento sagrado utilizado por la machi en ceremonias espirituales. (19) Javier Caniulef, retrafe de la comunidad. (20) El Toki Kura es un símbolo de autoridad y liderazgo. (21) Joya en plata creada por Javier Caniulef que representa un kultrun. (22) Fuego encendido dentro de la ruka para la preparación de tortillas tradicionales.

Los precios se han ajustado al consumidor turista y la presión sobre las napas subterráneas ha vuelto inconsistente el acceso al agua, a pesar de las altas precipitaciones de la zona. El caso del Lago Villarrica (mallolafquén en mapuzungun), declarado como zona saturada en 2017 por el Ministerio del Medio Ambiente de Chile, es una advertencia nacional de lo que ocurre cuando la actividad humana afecta la capacidad de regeneración de un ecosistema.

De los 24 esteros que históricamente recorrían Afunalhue, la comunidad ha documentado la desaparición de 16 durante las últimas décadas.

Frente a ese diagnóstico, la comunidad Caniulef decidió organizarse de otra manera y construir un plan de gobernanza a 10 años articulado en cuatro dimensiones: social, económica, cultural y ecológica. En lo social, buscan fortalecer la organización comunitaria y generar espacios de encuentro en un contexto marcado por la fragmentación y la desconfianza. En este contexto, la memoria mapuche antigua que sigue presente en las familias de la comunidad es fértil en colaboración, trabajo y vínculo con Afunalhue, que facilitan proponer y definir un futuro para este territorio.

En lo económico, no rechazan el turismo, pero sí quieren redefinirlo. A través de la Muestra Cultural Mapuche de Afunalhue (un espacio que han procurado durante más de 15 años), las familias ofrecen productos y experiencias vinculadas a su cultura, lo que les ha dado ingresos durante el verano que luego sostienen la economía anual. Al mismo tiempo, han realizado talleres de gastronomía con especies nativas, así como de emprendimiento y oficios tradicionales con una participación mayoritaria de mujeres.

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(23) Campo de Ida Millañanco en donde convive con distintas especies de flora y fauna. (24) Corcolén, árbol nativo de Chile utilizado en la medicina tradicional. (25) Murales realizados en uno de los espacios comunes. (26) Escuela Virgen de la Candelaria. (27) Celso Caniulef, apicultor. (28 a-b-c) Alexis Catalán Caniulef, presidente de la comunidad, impulsa la plantación de especies nativas como parte de su proyecto de conservación y restauración de la flora local. (29) Los murales fueron creados junto a niños y niñas de dos escuelas del sector, con la guía de artistas locales.

El componente cultural apunta a reactivar una memoria biocultural: recuperar el mapudungun (hablado hoy por menos del 10% de la población Mapuche en Chile) y el uso de plantas en la alimentación, la medicina y la artesanía. Más que rescatar elementos aislados de la cultura ancestral, Alexis insiste en que se trata de conectar y fortalecer prácticas que siguen presentes en el territorio.

Los Trawün son encuentros comunitarios donde se fortalecen los vínculos sociales y la toma colectiva de decisiones.

En el plano ecológico, han construido viveros comunitarios y trabajan con estudiantes en educación ambiental e intervenciones de predios familiares. Alexis explica que estas acciones ayudan a recuperar la cobertura vegetal, mejorar la retención de agua y contribuir a la estabilidad del ecosistema local. A través de talleres de manejo de predios, el plan busca también convertir el Itrofil Mongen en una práctica cotidiana: cómo se relaciona una parcela con la cuenca, cómo influyen la orientación solar o los vientos en la propagación de incendios, cómo el suelo puede retener agua.

"Buscamos la regeneración ecológica, social y comunitaria del territorio", resume Alexis, con una intención clara de tener más solidez y dejar de responder a emergencias. En un contexto político incierto, donde las comunidades Mapuche han tenido relaciones contradictorias con el Estado chileno, la Comunidad José Luis Caniulef dialoga y respalda sus demandas con argumentos culturales, información científica y propuestas acordadas en conjunto, que ponen en evidencia que son ellos y ellas quienes habitan el territorio, por lo que deberían tener incidencia en su futuro.

La regeneración en Afunalhue es una acción continua. La comunidad ha ejecutado los primeros dos años de su plan proyectado a diez. La recuperación del Itrofil Mongen para el Pueblo Mapuche es un proceso a largo plazo. Así, los 16 esteros que han desaparecido dejan de ser un dato aislado en un diagnóstico y se vuelven un punto de referencia para medir la vida que aún se puede restaurar, que empieza a configurarse en una memoria mapuche antigua y que busca seguir definiendo su forma de vida.

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(30) Lago Calafquén: sus aguas sostienen prácticas tradicionales, la pesca y la vida cotidiana. El lago es parte del itrofill mongen —la diversidad de la vida— y su cuidado es una responsabilidad colectiva ligada al respeto por el territorio y las generaciones futuras.

Baleu, Guaxpom La Calera, Mocohán / Alta Verapaz, Baja Verapaz / Guatemala
Las comunidades Maya Q’eqchi’ y Maya Poqomchi’ se encuentran en los municipios de San Cristóbal Verapaz y Tucurú, en el Departamento de Alta Verapaz, y el municipio de Purulhá en Baja Verapaz, ubicados en la Región Norte de Guatemala. El territorio es atravesado por la Sierra Madre y el entorno es predominantemente subtropical y montañoso. Las temperaturas oscilan entre los 16 - 22 °C.
ORGANIZACIÓN
Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas (UVOC), Asociación Mujeres Mayas Comprometida con el Desarrollo de las Comunidades Indígenas y Campesinas (IXOQ MAYAJ)
PARTICIPANTES DIRECTOS
180
PARTICIPANTES inDIRECTOS
300

Priorizar los conocimientos ancestrales de las comunidades para la defensa y recuperación cosmogónica del territorio Maya Q’eqchi’ y Maya Poqomchi’. Realización del primer intercambio de experiencias a nivel ancestral y cosmogónico, con la participación de Autoridades del área Sur, Occidente, Altiplano y Norte de Guatemala. Construcción de huertas, viveros y parcelas demostrativas por parte del equipo técnico y de los participantes con el objetivo de mejorar la nutrición y consolidar la seguridad alimentaria de la región.

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