De los 24 esteros que alguna vez recorrieron el territorio de Afunalhue en Chile, hoy quedan apenas ocho. Este dato es resultado de un monitoreo que la Comunidad Indígena Mapuche José Luis Caniulef llevó a cabo en los últimos años para comprender qué estaba ocurriendo con su territorio y su entorno natural. "Se han perdido 16 esteros; eso es cerca de dos tercios", dice Alexis Catalan Caniulef, líder Mapuche, presidente de la comunidad y director de un proyecto de conservación que hoy intenta revertir esa pérdida. El dato, en su precisión, condensa una transformación más amplia: la degradación de un sistema ecológico y cultural que, por generaciones, ha sostenido la vida en este territorio al sur de Chile.
La Comunidad José Luis Caniulef se conforma por más de 80 familias Mapuche y se ubica en las cercanías de Villarrica, en la región de La Araucanía, un área de bosque templado andino reconocida por su gran biodiversidad y considerada un punto crítico a nivel global por la cantidad de especies endémicas que alberga. Pero esa riqueza biológica convive con condiciones estructurales complejas. Datos de la Encuesta Casen del Ministerio de Desarrollo Social y Familia de Chile estiman que en 2024 la pobreza por ingresos en la región alcanzó el 28,6%, manteniéndose como la región más empobrecida del país.


